Implementar la interculturalidad requiere una pedagogía abierta, inclusiva y creativa . No se trata de agregar un tema al currículo, sino de cambiar la mirada sobre cómo y con quién aprendemos. Algunas estrategias prácticas: Historias que nos conectan: permitir que los estudiantes narren leyendas, costumbres o anécdotas de su comunidad o familia. Aprendizaje por proyectos culturales: investigar manifestaciones artísticas, gastronómicas o lingüísticas de distintas regiones o países. Celebraciones del aula diversa: conmemoraciones donde se comparten tradiciones, comidas, juegos o expresiones típicas. Lenguaje inclusivo y respetuoso: promover la comunicación libre de prejuicios o estereotipos. Recursos multimedia interculturales: películas, canciones, podcasts o literatura que representen distintas culturas y fomenten el diálogo. La diversidad no es un obstáculo para enseñar: es una herramienta para aprender mejor. De acuerdo con Dietz (2012), la prá...